El futuro no se detiene, nosotros tampoco

Vemos un plano medio de un chico rubio con una sudadera gris con capucha esperando el autobús. La sudadera tiene un coche dibujado en el pecho. El chico tararea la canción del spot al ritmo de la música.

De repente empiezan a surgir elementos en animación en tres dimensiones. Lo primero que aparece es una estación de servicio Repsol a escala por detrás de él a la izquierda de la pantalla. Sobre la estación se forma en 3D un teléfono en el que se puede ver la aplicación Waylet de Repsol. A continuación, también en 3D, empieza a aparecer a la derecha del plano un surtidor de energía eléctrica mientras que el cordón de la izquierda de la capucha se transforma en una manguera de color azul con un boquerel por el que pasa la electricidad y se mete en el dibujo del coche de la sudadera. Este cobra vida y se despega del tejido volviéndose también 3D y las ruedas empiezan a girar. El coche se sale del plano por la izquierda dejando debajo otro dibujo de coche.

El chico chasquea los dedos con la mano derecha. El cordón de la sudadera vuelve a ser normal, el teléfono móvil y el surtidor azul desaparecen y el surtidor aparece mucho más pequeño en la izquierda, dentro de la estación de servicio a escala. Justo después aparece un nuevo surtidor en la derecha, esta vez de color naranja, simbolizando el autogás, y el cordón de la derecha de la sudadera se vuelve naranja conectándose al dibujo del coche. Este vuelve a cobrar vida con la energía naranja que pasa con el cordón y vuelve a salir del plano por la izquierda.

El chico vuelve a chasquear los dedos con la mano derecha. El surtidor naranja desaparece de la derecha y se une al anterior a la izquierda, dentro de la estación de servicio a escala. Seguidamente, aparece el tercer surtidor a la derecha, esta vez verde representando Repsol Neotech. El cordón de la derecha se vuelve verde y se conecta en la parte trasera del nuevo dibujo, que vuelve a cobrar vida con la energía verde y sale del plano por la izquierda.

El chico chasquea los dedos una vez más y aparece como flotando en 3D un mensaje en la parte superior derecha de la pantalla: “Energía para todos”.

Por corte, vemos un plano medio de una niña sentada en el suelo de su habitación que continúa tarareando la canción donde el chico de la parada lo dejó. La niña lleva una diadema blanca y desenfocado de fondo podemos ver una casa de muñecas con placas solares sobre ella a la derecha y un globo terráqueo, un robot y un dibujo de una presa a la izquierda.

De repente un sol a la izquierda de la cabeza de la niña se crea un sol en 3D flotando, como hecho con piezas de juguete de construcción de color amarillo y naranja. La niña lo mira, levanta el dedo de su mano derecha apuntándolo y, como si mandara sobre él sin tocarlo, empieza a mover el dedo a izquierda y derecha. El sol sigue la posición del dedo flotando sobre la niña. A la vez, en su mano izquierda abierta hacia el frente, empieza a formarse una placa solar, también de piezas de construcción de juguete, que va siguiendo como un girasol los movimientos del sol mientras la niña lo mueve. Las placas solares de la casa de muñecas también lo siguen.

En un momento, el sol se va y la placa de su mano izquierda desaparece y la niña junta las manos como para coger agua de fuera de plano por debajo. Al subir las manos juntas a modo de cuenco empiezan a aparecer un montón de piezas de construcción azules y blancas que se mueven en 3D como las olas del mar. Sobre ellas empiezan a formarse tres molinos eólicos flotantes que se mantienen sobre las olas y empiezan a girar. La niña las mira asombrada.

Mientras esto pasa el agua del dibujo de la presa, a la izquierda de la imagen, ha empezado a moverse y ha cobrado vida, saliendo del papel en la pared y cayendo como una cascada de piezas azules y blancas a modo de agua. Además, en la diadema de la cabeza de la niña se ha formado una ciudad de piezas de construcción de muchos colores, con coches que se mueven y luces que se encienden con la energía eléctrica producida de forma sostenible por los molinos, las placas y la presa.

De los molinos eólicos flotantes surge un mensaje en 3D como llevado por el viento que pone: “Energía renovable”. Algunas de las piezas de construcción vuelan de forma mágica alrededor de la cabeza de la niña mientras ella sonríe, mira a cámara y sigue tarareando la canción.

Por corte estamos en una casa de cierto nivel adquisitivo, con un gran ventanal desenfocado de fondo que nos permite imaginarnos el horizonte de una ciudad de grandes edificios. En primer plano vemos a una señora de unos cincuenta y cinco años con gafas y un look moderno con un collar negro de eslabones grandes. Delante de ella podemos intuir la parte de atrás de una tablet que está mirando. Ella también tararea la canción de fondo siguiendo por donde la niña la dejo.

De repente, con el aspecto de hologramas en 3D, aparece a la izquierda el icono de un fuego de cocina, con tres pequeña llamas. La señora minimiza el icono cerrando los dedos de su mano derecha, como en el gesto que hacemos al alejar una foto en una pantalla táctil, y lo lanza fuera de plano por la izquierda.

Justo después aparece a la derecha, también como un holograma flotante muy luminoso, un termostato circular que marca veintiún grados centígrados. La señora levanta su mano izquierda con un dedo levantado hacia arriba con el que gira el termostato sin tocarlo hasta los diecinueve grados. Después lo empuja hacia delante para que desaparezca del plano desvaneciéndose.

En ese momento aparecen a la izquierda de la pantalla el icono de una bombilla y unos controladores de energía, también holográficos. Entre ellos se marca un cien por cien y una barra de progreso que la señora mueve también con un dedo para ir del cien al cero, y de nuevo al cien. A la vez que lo hace, la intensidad del icono de la bombilla sube y baja. Después de hacerlo un par de veces los controladores desaparecen y ella baja la mano.

Desde las gafas de la señora se proyecta esta vez a la izquierda un grupo de iconos: una bombilla, una película, una placa solar, una lavadora, un termostato y en el centro de todos, a mayor tamaño, un icono de una casa con una A mayúscula sobre ella. La señora asiente mirando a cámara como satisfecha con tenerlo todo en casa bajo control. A la vez se forma un mensaje holográfico a la derecha: “Energía eficiente”.

Por corte vemos un plano medio de un chico con gorra junto a su perro, un “border collie” negro y blanco. El chico, que acaricia a su perro, lleva una camisa azul claro con el logotipo de Wible sobre el bolsillo. De fondo, desenfocado, un parque con árboles y algún edificio.

Nada más empezar, el perro ladra a cámara una vez y de su boca aparece un bocadillo de cómic pero en 3D en el que se puede leer: “Energía compartida.”

Mientras tanto, el chico se toca el logo del bolsillo y junto al logo de Wible aparece “car sharing”. El tejido de toda su camisa azul se convierte en un mapa a color del que salen iconos de geolocalización. Algunos de los iconos se convierten en coches Wible que se ponen a recorrer las calles de la camisa. Además, aparecen desde detrás también más coches. Sobre el bocadillo del perro, antes de desaparecer, se mueve uno de ellos.

A continuación, el chico vuelve a tocarse el bolsillo y el perro sale del plano, el mapa desaparece volviendo a ser la camisa normal y todos los coches desaparecen. De dentro del bolsillo aparece una pequeña estación de servicio de Repsol y un armario de baterías recargables y en su cara de fuera desaparece el logo de Wible para dar paso a la palabra “baterías” y a un icono de Repsol y carga eléctrica. Aparecen motos eléctricas paseando sobre la camisa del chico, incluso por sus brazos, mientras desde su gorra se forma un casco de moto naranja que se le ata solo bajo la cara.

Sobre una de sus manos se le posa una de las motos que parece tener su batería descargada por una luz roja que parpadea. El chico la mira y coge una batería cargada, con una luz verde, del armario de baterías de su bolsillo y se lo coloca a la pequeña moto. Ya está lista para continuar por lo que se va por encima del brazo del chico hasta desaparecer por su hombro hacia su espalda.

En ese momento la cámara sube con velocidad y perdemos al chico y el fondo se enfoca dejando ver no solo el parque sino toda una ciudad en 3D detrás de él. En la ciudad podemos ver varios edificios modernos, un río, coches y peatones recorriendo la ciudad e incluso un helicóptero sobrevolándola. En ese momento aparece una url sobreimpresa: elfuturonosedetiene.com

Justo después aparece tecnológicamente una cartela blanca desde los dos lados sobre la que podemos ver el logo de Repsol y su claim: “Inventemos el futuro”. Seguimos viendo la url de la web de campaña: elfuturonosedetiene.com