Uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la Humanidad es el cambio climático y, por tanto, sus consecuencias tales como el aumento de la temperatura global, mayor ocurrencia de desastres naturales o subida del nivel del mar. El clima ya ha sufrido cambios radicales a lo largo de la historia del planeta, sin embargo, la preocupación actual proviene del cambio producido por las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la actividad humana. Evolucionar hacia modelos energéticos más sostenibles es una de las claves para mitigarlo.

La energía es fundamental en nuestro día a día. Consumimos energía continuamente, en el ámbito doméstico, en el trabajo, para desplazarnos… Por ello, realizar un uso responsable es muy importante bajo la premisa de que la mejor energía es la que menos se consume. La innovación y la tecnología nos ofrecen ya nuevas soluciones para avanzar en esta dirección y beneficiarnos como consumidores de energía y también como sociedad.

La energía que viene

Asegurar el acceso universal, garantizar el suministro asequible y la sostenibilidad son objetivos del modelo energético del mañana. Para alcanzarlos, todas las fuentes de energía serán necesarias. También jugarán un papel clave la tecnología y la digitalización, que permitirán optimizar los procesos, desarrollar nuevos tipos de energía y diseñar nuevas estrategias de consumo.